Un movimiento
que crece ciudad a ciudad
Impacto
- Personas
atendidas - 0+
- Espirometrías
realizadas - 0+
- Derivaciones a
atención primaria - 0+
- Personas con
antecedentes de tabaquismo - 0%
Semana 5, 18-mayo
Astorga
(León)

Astorga: donde la piedra, la historia y las relaciones humanas dejan huella
El NO ES NORMAL TOUR continúa avanzando y supera ya los 3.500 kilómetros recorridos desde Barcelona, consolidándose como una de las mayores acciones itinerantes de sensibilización y prevención en salud respiratoria desarrolladas en España.
La parada de Astorga se convirtió en una de las jornadas más completas e intensas del recorrido hasta la fecha, combinando acción asistencial, divulgación sanitaria, formación dirigida a jóvenes y un acto institucional que reunió a representantes sanitarios, administraciones públicas e industria colaboradora.
A lo largo de la jornada se realizaron:
71 espirometrías
Más de un centenar de personas atendidas
Actividades formativas con cerca de 200 estudiantes
Un acto institucional centrado en prevención, diagnóstico precoz y educación sanitaria
Pero, una vez más, los datos solo explican una parte de lo ocurrido.
Porque detrás de cada espirometría aparecieron historias, dudas, síntomas normalizados y conversaciones que probablemente llevaban años pendientes.
Y volvió a repetirse algo que el proyecto está observando parada tras parada:
👉 muchas personas convivían con tos, cansancio o sensación de falta de aire sin llegar a interpretarlo como un posible problema de salud.
La ciudad que impresiona al alma
Hay ciudades bonitas y luego, están las ciudades que parecen construidas para impresionar al alma.
Astorga pertenece claramente a las segundas.
Porque nuestra llegada a cada municipio empieza realmente el día anterior. Es en ese primer paseo, cuando cae la tarde y observamos el lugar por primera vez, donde empezamos a entender qué tipo de historia vamos a vivir y Astorga nos dejó literalmente boquiabiertos.
La solemnidad de la piedra. La monumentalidad del Ayuntamiento. La fuerza arquitectónica de la Catedral. Y, sobre todo, la presencia casi irreal del Palacio Episcopal de Gaudí.
Impresiona verlo. Pero todavía impresiona más conocer la historia que hay detrás.
La llegada de Gaudí a Astorga nació de una relación profundamente humana: la amistad con el obispo Joan Baptista Grau, natural de Reus como él. Fue esa conexión personal la que permitió imaginar un proyecto extraordinario para reconstruir el antiguo palacio episcopal tras el incendio de su predecesor. Pero tras la muerte del obispo, la relación entre Gaudí y las nuevas autoridades se deterioró de forma brusca y el arquitecto abandonó la obra antes de verla terminada.
Es difícil no pensar ahí en algo universal:
👉 las relaciones humanas pueden ser el motor que hace posibles los grandes proyectos… o aquello que termine impidiendo culminarlos.
Y probablemente esa misma idea atraviesa también esta ruta.
Porque el NO ES NORMAL TOUR no se sostiene únicamente sobre estructuras, logística o planificación.
👉 Se sostiene sobre personas.
Una jornada construida desde el compromiso
El día siguiente empezó paseando junto a la muralla romana con Raquel Matilla, concejala de Servicios Sociales, quien nos acogió con una cercanía que hizo que todo resultara sencillo desde el primer minuto.
Mientras recorríamos el centro histórico nos iba explicando cómo Astorga trabaja para promover una vida saludable y facilitar que personas de todas las edades puedan desarrollar una vida plena y activa.
Después llegó el verdadero desafío.
Desarrollar simultáneamente:
Una gran jornada asistencial
Una acción formativa para más de 200 adolescentes
Un acto institucional con representación sanitaria, institucional e industrial.
Y, sinceramente, todo salió adelante gracias al equipo humano.
Fue emocionante ver a:
David de la Rosa pasando consulta y valorando pacientes junto al equipo de neumología.
Álex Pastor realizando espirometrías durante horas.
Al doctor Luis Carazo asumiendo buena parte de la valoración respiratoria de una jornada intensísima.
También recibimos un apoyo extraordinario por parte del hospital de referencia y de los profesionales sanitarios del entorno de Astorga, coordinados por Alicia, supervisora de enfermería, que movilizó a tres enfermeras con experiencia en espirometrías: María por la mañana y Raúl y Yolanda durante la tarde.
Gracias a ello, los dos espirómetros estuvieron literalmente “sacando humo” durante toda la jornada.
71 espirometrías, 71 conversaciones pendientes
Conseguimos realizar 71 espirometrías.
71 oportunidades para detectar precozmente problemas respiratorios.
71 conversaciones sobre salud.
71 ocasiones para recordar que no es normal respirar mal.
Pero, como casi siempre ocurre en esta ruta, lo más importante no fueron únicamente las cifras. Fueron las historias. Historias como la de Jennifer, diagnosticada de síndrome de Guillain-Barré a los 28 años. Una mujer que, pese a las limitaciones físicas de la enfermedad, ha construido una vida plena y profundamente significativa.
Nos habló con orgullo de sus hijos, de cómo caminar forma parte de su manera de resistir y de cómo afronta la enfermedad con una serenidad admirable.
Escucharla fue recordar que:
👉 la resiliencia rara vez hace ruido, pero transforma completamente la vida de quien la practica.
También vivimos momentos profundamente humanos con muchas personas mayores que se acercaban convencidas de que “no serían capaces” de realizar la prueba respiratoria.
Lo repetían casi como un mantra, con miedo, con inseguridad, con la sensación de que aquello era demasiado complejo para ellas.
Sin embargo, una tras otra, todas acababan consiguiéndolo. Y en ese pequeño gesto aparentemente técnico había algo mucho más importante:
👉 la sensación de volver a sentirse capaces.
La importancia de acercar la espirometría
Durante la entrevista que realizamos al doctor Luis Carazo apareció una reflexión especialmente relevante.
Cuando le preguntamos qué haría falta para mejorar el diagnóstico precoz de las enfermedades respiratorias, insistió en tres ideas muy claras:
Una atención primaria más proactiva
Perder el miedo a la espirometría
Entender que la oferta genera demanda.
Es decir:
👉 cuantas más espirometrías se hagan, más se normalizará la prueba y más posibilidades habrá de detectar precozmente patologías respiratorias.
Y quizá ahí exista una reflexión todavía más amplia.
La necesidad de generar más colaboración entre Atención Primaria y Neumología. Más espacios compartidos. Más empatía mutua. Más trabajo conectado.
Porque cuando eso ocurre, el paciente deja de moverse entre compartimentos y empieza realmente a sentirse acompañado.
Seguimos
Nos vamos de Astorga con muchísimos aprendizajes.
Con la sensación de haber vivido una jornada agotadora, intensa y profundamente humana y también con la certeza de que esta ciudad maravillosa, construida entre piedra, historia y Camino de Santiago, nos ha dejado algo más que fotografías bonitas.
Nos ha dejado:
Conversaciones.
Reflexiones.
Personas difíciles de olvidar.
Ahora ponemos rumbo a Ponferrada, más kilómetros, más historias y más conversaciones que probablemente empiecen a cambiar la forma en la que muchas personas entienden su salud respiratoria.
Porque después de cada parada lo entendemos todavía más:
👉 no es normal respirar mal.
Súmate a la conversación
Este proyecto no se construye solo en cada parada.
También se construye en cada persona que comparte, pregunta y empieza a dejar de normalizar lo que siente.
No es Normal Tour. No es normal lo que muchos han aprendido a normalizar.
Si quieres seguir el recorrido, conocer las próximas paradas o entender mejor qué está pasando en cada municipio:
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No es Normal Tour. No es normal lo que muchos han aprendido a normalizar.
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Porque a veces, el primer paso no es hacerse una prueba, es dejar de normalizar lo que sentimos y sabemos que no es normal.