Semana 1, 23-marzo
Fiñana
(Almería)

Fiñana: donde empezó un viaje de más de 1.000 km para cambiar cómo entendemos la respiración
El NO ES NORMAL TOUR ha arrancado su recorrido con una primera parada que ya deja una idea clara: muchas personas conviven con síntomas respiratorios que no deberían ser normales. En Fiñana, durante la jornada se realizaron 88 espirometrías y se atendió a decenas de personas. Pero más allá de los datos, lo relevante fue lo que ocurrió alrededor: conversaciones que no se habían tenido, dudas que nunca se habían planteado y una toma de conciencia que marca el verdadero objetivo del proyecto. Este tour no va solo de hacer pruebas. Va de provocar una reflexión: si algo se repite, no es normal. Durante la jornada se realizaron 88 espirometrías y se atendió a decenas de personas, pero más allá de la actividad asistencial, el valor estuvo en las conversaciones, en las dudas que afloraron y en la toma de conciencia de muchos participantes que, por primera vez, se planteaban que síntomas como la tos persistente, la falta de aire o el cansancio no son normales. Esta primera parada evidencia el reto de fondo: muchas enfermedades respiratorias siguen infradiagnosticadas no por falta de recursos, sino porque las personas han aprendido a convivir con sus síntomas. El NO ES NORMAL TOUR nace precisamente para cambiar esa percepción, activar a la población y fomentar la consulta precoz, acercando la neumología a la vida cotidiana y al entorno real de las personas.
El NO ES NORMAL TOUR ya está en marcha
Después de meses de preparación, el viaje comenzó en Barcelona, hizo parada en Madrid, donde presentamos oficialmente la campaña en el marco de Madrid es Ciencia junto a representantes institucionales y sanitarios, y, tras recorrer más de 1.000 kilómetros, llegamos a nuestro primer destino: Fiñana.
Pero esto no va de kilómetros. Va de empezar a cambiar algo mucho más profundo.
Un lugar que te obliga a parar… y a respirar
Fiñana nos recibió como solo lo hacen los lugares auténticos: sin artificios, con una calma que no se fuerza y con un aire limpio que se percibe incluso antes de detenerse.
Un pueblo enclavado en un valle, con Sierra Nevada marcando el horizonte, donde el paisaje no solo se mira, se respira. La Plaza de la Constitución, con su historia, su iglesia y su artesonado mudéjar, nos situaba en un entorno con identidad, con carácter, con esa belleza serena que acompaña.
Y ahí, en ese contexto, desplegamos nuestra unidad móvil.
Porque aunque el entorno invitaba a la contemplación, nosotros veníamos con un propósito muy concreto: acercar la salud respiratoria a la gente y abrir una conversación que muchas veces no llega a producirse.
Del plano a la realidad
Como en todo primer día, hubo ajustes. Montar la carpa, organizar los espacios, entender cómo se comporta el flujo real de personas, no el que imaginamos sobre plano, nos obligó a adaptarnos sobre la marcha.
Pero en pocas horas encontramos una disposición que empezaba a fluir:
Un primer punto de valoración básica (peso, talla, tensión, saturación)
Un espacio para la realización de espirometrías
Un tercer punto donde los neumólogos interpretaban resultados y orientaban
No era solo una secuencia técnica. Era una experiencia pensada para acompañar, generar confianza y hacer fácil algo que muchas veces se percibe como lejano.
Y entonces, empezó a pasar
Y entonces ocurrió algo que no se puede diseñar en ningún plan.
La gente empezó a acercarse. Vecinos curiosos, personas con síntomas, personas que simplemente pasaban por allí y decidían quedarse. Y poco a poco, casi sin darnos cuenta, la plaza se fue llenando.
Hubo momentos de espera, sí. Pero también de conversación, de escucha y de interés real. Porque cuando la salud sale a la calle y deja de ser algo distante, la respuesta aparece.
A lo largo de la jornada realizamos 88 espirometrías, pero lo importante no fue la cifra. Fue todo lo que ocurrió entre cada una de ellas.
Lo que no se mide, pero importa
Las conversaciones que llevaban tiempo pendientes
Las dudas que nunca se habían expresado
Las historias que explican mucho más que cualquier dato
Porque al final no se trata solo de hacer pruebas, se trata de generar el momento en el que alguien se atreve a decir en voz alta lo que llevaba tiempo sintiendo.
Ahí es donde empieza todo.
Nos acompañaron la Dra. Belén Navas, jefa del Servicio de Neumología del Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería y la Dra. Ana Ampuero, neumóloga del mismo hospital, responsable del área de sueño y actual secretaria general de Neumosur, junto al Dr. David de la Rosa, presidente de SEPAR.
Su papel fue clave no solo en la interpretación clínica, sino en algo aún más importante: convertir cada dato en una conversación y cada conversación en una oportunidad de entender y actuar.
Entre prueba y prueba, había espacio para el humor, para la cercanía y para romper esa barrera invisible que a veces separa a las personas del sistema sanitario.
El verdadero reto
Si algo quedó claro en Fiñana es esto: el reto no es solo médico. Es cultural.
Muchas personas han normalizado síntomas que no deberían formar parte de su día a día:
Tos persistente
Falta de aire
Cansancio al mínimo esfuerzo
Despertares nocturnos por dificultad respiratoria
Síntomas que se integran poco a poco en la rutina hasta dejar de cuestionarse. Y ahí es donde está el problema.
Por qué existe este tour
La evidencia lo muestra: muchas enfermedades respiratorias siguen infradiagnosticadas.
No porque falten herramientas, sino porque muchas personas no llegan a consultar:
Han aprendido a convivir con lo que sienten.
Han asumido que es normal. Y no lo es.
El NO ES NORMAL TOUR no busca sustituir la atención sanitaria. Busca activarla.
Salir a la calle para generar conciencia, acercar la ciencia a la vida cotidiana y provocar una pequeña decisión: consultar a tiempo.
Lo que vimos en Fiñana
Personas que llegaban con curiosidad y se iban con reflexión.
Personas que, por primera vez, se planteaban que aquello que sentían podía tener explicación.
Personas que entendían que cuidar su respiración también es una forma de cuidarse.
Más allá de la medicina
Además de datos, nos llevamos algo más difícil de medir:
El entorno
Las conversaciones con vecinos
La sensación de que el lugar en el que vivimos también forma parte de nuestra salud
Porque la salud no es solo clínica. Es también el aire que respiramos, el ritmo al que vivimos y la forma en la que entendemos nuestro cuerpo. Fiñana nos recordó todo eso.
Esto no va solo de una ruta
Al final del día, mientras desmontábamos y la plaza recuperaba su calma habitual, la sensación era clara:
Esto no va solo de recorrer España, va de cambiar una conversación social
De dejar de normalizar lo que no es normal
De acercar la salud a donde está la gente
De generar pequeños momentos que pueden tener un gran impacto
Esto acaba de empezar
Fiñana ha sido la primera parada
Quedan más de 3.900 kilómetros por delante
Pero lo importante ya ha empezado
Una forma diferente de mirar la respiración
Porque respirar bien no debería ser algo excepcional. Debería ser lo normal. Y cuando no lo es… tenemos que dejar de aceptarlo.
Súmate a la conversación
Este proyecto no se construye solo en cada parada.
También se construye en cada conversación que continúa fuera de ella.
En cada persona que comparte, que pregunta, que empieza a mirar su salud de otra manera.
Si quieres seguir el recorrido, conocer las próximas paradas o entender mejor qué está pasando en cada municipio:
Sigue el proyecto en redes sociales
Comparte el mensaje:
No es Normal Tour. No es normal lo que muchos han aprendido a normalizar.
Ayuda a que más personas se hagan la misma pregunta
Porque a veces, el primer paso no es hacerse una prueba, es dejar de normalizar lo que sentimos y sabemos que no es normal.
Un movimiento
que crece ciudad a ciudad
Impacto
- Personas
atendidas - 0+
- Espirometrías
realizadas - 0+
- Derivaciones a
atención primaria - 0+