Un movimiento
que crece ciudad a ciudad
Impacto
- Personas
atendidas - 0+
- Espirometrías
realizadas - 0+
- Derivaciones a
atención primaria - 0+
- Personas con
antecedentes de tabaquismo - 0%
Semana 6, 4-junio
Monforte de Lemos
(Lugo)

Monforte de Lemos: el valor de lo duradero a las puertas de la gran final
El NO ES NORMAL TOUR continúa avanzando por Galicia y hace parada en Monforte de Lemos (Lugo) tras dejar atrás Verín y recorrer cerca de 95 kilómetros a través del interior gallego. Con esta nueva etapa, la iniciativa impulsada por la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) supera ya los 4.600 kilómetros acumulados desde Barcelona y se acerca a su última parada antes del acto de clausura en A Coruña.
Monforte de Lemos, capital histórica de la Ribeira Sacra y sede del monumental conjunto de San Vicente do Pino, acogió una de las jornadas más simbólicas del recorrido. A los pies del conocido como Escorial gallego, el tour volvió a acercar la salud respiratoria a la ciudadanía en un entorno donde patrimonio, educación y compromiso social conviven desde hace siglos.
La jornada dejó:
✔ Más de XX personas atendidas
✔ XX espirometrías realizadas
✔ XX derivaciones a Atención Primaria
✔ XX% de personas atendidas con antecedentes de tabaquismo
Pero, como suele ocurrir en esta ruta, las cifras solo cuentan una parte de la historia.
Monforte nos recordó la importancia de la educación sanitaria, el papel fundamental de la enfermería respiratoria y el enorme valor de los profesionales que desarrollan su labor en hospitales comarcales. También nos dejó algunos de los testimonios más emotivos de toda la campaña, poniendo de manifiesto cómo la enfermedad respiratoria afecta mucho más que a los pulmones y cómo el acompañamiento, la empatía y los vínculos personales pueden convertirse en herramientas tan importantes como cualquier tratamiento.
A medida que el recorrido se acerca a su final, el mensaje sigue siendo el mismo que impulsó esta iniciativa desde el primer día: ayudar a que cada vez más personas identifiquen síntomas que nunca deberían normalizarse y comprendan que la detección precoz continúa siendo una de las herramientas más eficaces para proteger la salud respiratoria.
Tras dejar atrás Verín y recorrer cerca de 95 kilómetros a través de los paisajes interiores de Galicia, el NO ES NORMAL TOUR llegó a Monforte de Lemos, penúltima parada de una ruta que ya supera los 4.600 kilómetros acumulados desde Barcelona y que se acerca inexorablemente a su final en A Coruña.
Hay ciudades que impresionan por su tamaño y otras que lo hacen por su historia. Monforte pertenece claramente al segundo grupo.
Capital histórica de la Ribeira Sacra y considerada durante siglos uno de los grandes centros de poder de Galicia, la ciudad creció bajo la influencia de los Condes de Lemos, una de las familias nobiliarias más influyentes de la España de los siglos XVI y XVII. Su legado sigue dominando el paisaje urbano desde lo alto del monte de San Vicente, donde se alzan la impresionante Torre del Homenaje, el antiguo monasterio benedictino y el palacio que hoy alberga el Parador Nacional.
Quizá por eso decidimos hacer algo poco habitual durante el recorrido.
Dormir allí arriba
La apuesta tenía cierto riesgo. Las temperaturas nocturnas prometían frescor y el cansancio acumulado empezaba a hacerse notar tras semanas de carretera. Sin embargo, el resultado fue extraordinario. El atardecer sobre la Ribeira Sacra compensó cualquier duda inicial y el amanecer nos regaló una panorámica privilegiada de toda la comarca. Desde aquella posición elevada resultaba fácil entender por qué este enclave fue durante siglos un punto estratégico de control territorial. Era imposible no pensar en una idea que nos acompañaría durante toda la jornada: el valor de lo duradero.
El Escorial gallego y la construcción del futuro
A primera hora de la mañana descendimos hasta uno de los edificios más impresionantes de toda la ruta.
Frente a nosotros aparecía el Colegio de Nuestra Señora de la Antigua, conocido popularmente como el Escorial gallego.
Impulsado a finales del siglo XVI por el cardenal Rodrigo de Castro, este monumental conjunto arquitectónico constituye una de las obras renacentistas más importantes de Galicia. Durante más de cuatro siglos ha mantenido una misma vocación: la educación.
Mientras terminábamos de instalar la carpa frente a su fachada, comenzaban a llegar los primeros estudiantes. Poco a poco la plaza fue llenándose de actividad. Profesores, alumnos, familias y trabajadores transformaban aquel espacio monumental en un escenario cotidiano lleno de vida.
Observando aquella escena resultaba inevitable reflexionar sobre la permanencia. A diferencia de muchas cosas que construimos hoy, este edificio fue concebido para durar generaciones. Ha visto pasar guerras, cambios políticos, transformaciones sociales y avances tecnológicos sin perder su función esencial.
Educar
De alguna manera, aquella idea conectaba perfectamente con el propósito del NO ES NORMAL TOUR. Porque la prevención y la educación sanitaria también son inversiones a largo plazo. Los resultados más importantes rara vez se ven de forma inmediata. Se construyen poco a poco, generación tras generación.
Una bienvenida institucional cercana
La jornada comenzó con una entrevista al alcalde de Monforte, que quiso acercarse personalmente a conocer la iniciativa y dar la bienvenida al equipo, algo que siempre agradecemos.
Más allá de la relevancia institucional, permiten comprender mejor la realidad de cada territorio y conocer las prioridades locales en materia de salud, bienestar y calidad de vida.
Monforte transmitía además algo que hemos encontrado en muchas localidades gallegas: una combinación muy equilibrada entre tradición, identidad propia y voluntad de seguir avanzando.
Gestión sanitaria, clínica y enfermería: tres piezas del mismo engranaje
La mañana continuó con la incorporación de Marcos Pereira, único neumólogo del Hospital de Monforte, acompañado por Inmaculada Ramos, gerente del centro hospitalario.
La conversación con Inmaculada resultó especialmente interesante. Cirujana general de formación y gestora sanitaria desde hace años, compartió una visión muy clara sobre la importancia de organizar los recursos para acercar la asistencia a los pacientes y garantizar una atención de calidad en hospitales comarcales.
Poco después se incorporaron Chus Vázquez y Pedro Iglesias, enfermeros del área respiratoria que rápidamente se integraron en el funcionamiento de la carpa y una vez más, apareció una evidencia que hemos observado repetidamente durante esta ruta: cuando la enfermería se implica activamente, los proyectos multiplican su impacto.
Su capacidad para educar, acompañar, resolver dudas y generar confianza convierte a estos profesionales en una pieza fundamental de cualquier estrategia de salud respiratoria.
Cuando el clima obliga a improvisar
Después de varias jornadas acompañados por el sol, Galicia decidió recordarnos que la meteorología también forma parte del viaje. La lluvia apareció durante buena parte de la mañana acompañada de viento, generando incertidumbre sobre el desarrollo de la actividad.
Las boquillas, los equipos y la propia logística de la carpa obligaban a extremar las precauciones.
Por fortuna, la experiencia acumulada durante semanas de carretera nos permitió reaccionar con rapidez. Reorganizamos espacios, adaptamos procedimientos y esperamos pacientemente a que el tiempo concediera una tregua y la concedió.
A medida que la lluvia remitía, los vecinos volvían a acercarse a la carpa. La cobertura realizada por Radio COPE ayudó además a mantener viva la actividad durante toda la jornada.
Una vez más, la capacidad de adaptación resultó tan importante como la capacidad asistencial.
Historias que justifican cada kilómetro recorrido
Las espirometrías permiten identificar alteraciones respiratorias y las conversaciones permiten comprender a las personas.
Monforte nos dejó varios testimonios difíciles de olvidar.
Detectamos y orientamos distintos casos de silicosis, una enfermedad que mantiene una estrecha relación con actividades profesionales históricamente presentes en la zona, especialmente vinculadas al trabajo de la piedra y la pizarra que caracteriza buena parte de la arquitectura local.
Pero hubo una historia que nos emocionó especialmente. Una mujer diagnosticada de fibrosis pulmonar nos explicó cómo un grave accidente de moto en su juventud cambió por completo el rumbo de su vida. Ocho meses en coma y más de un año de hospitalización marcaron el inicio de una recuperación extraordinariamente compleja.
Sin embargo, cuando le preguntamos qué había sido más importante durante aquel proceso, no habló de médicos ni de tratamientos. Habló de su perro. Nos explicó cómo tiraba físicamente de ella para obligarla a subir escaleras, cómo la empujaba cuando perdía la motivación y cómo se convirtió, sin saberlo, en uno de los motores fundamentales de su recuperación.
En el tour hemos hablado mucho sobre la soledad no deseada y sobre la importancia de mantener vínculos que aporten propósito y sentido. Habitualmente pensamos en familiares, amigos o asociaciones.
Aquella conversación nos recordó que las mascotas también forman parte de esa red de apoyo y que, en ocasiones, el amor incondicional puede convertirse en una poderosa herramienta terapéutica.
La fuerza de los hospitales comarcales
Durante la tarde tuvimos oportunidad de conversar más extensamente con Marcos Pereira. Ser el único neumólogo de un hospital comarcal implica una enorme responsabilidad. También puede generar cierta sensación de aislamiento profesional.
Mientras hablábamos aparecieron inevitablemente paralelismos con otros profesionales que hemos conocido durante el recorrido. Neumólogos que desarrollan su labor en centros alejados de las grandes capitales, sosteniendo buena parte de la atención especializada respiratoria de amplias zonas geográficas.
Quizá una de las lecciones que deja esta ruta sea precisamente esa.
La necesidad de fortalecer las redes profesionales, compartir experiencias y construir espacios de colaboración que permitan a estos especialistas sentirse acompañados.
Porque la excelencia asistencial no depende únicamente de los recursos disponibles, también depende de las personas.
Rumbo a A Coruña
Al finalizar la jornada grabamos uno de los últimos contenidos audiovisuales del recorrido y comenzamos a preparar las maletas para la siguiente etapa.
Por primera vez en semanas apareció una sensación nueva, el final estaba cerca.
Nos marchábamos de Monforte con la impresión de haber encontrado una ciudad profundamente vinculada a su historia, orgullosa de su patrimonio y consciente de la importancia de invertir en aquello que realmente perdura.
Con las torres de San Vicente quedando atrás por el retrovisor, pusimos rumbo a A Coruña.
Allí nos esperaba la última parada del tour y el cierre de una aventura científica, asistencial y humana que difícilmente olvidaremos.
Porque si algo nos está enseñando este viaje es que la salud respiratoria se construye exactamente igual que los grandes proyectos que resisten el paso del tiempo: con constancia, con compromiso y pensando siempre en las generaciones que vendrán después.
👉 Porque no es normal respirar mal.
Súmate a la conversación
Este proyecto no se construye solo en cada parada. También se construye en cada conversación que continúa fuera de ella.
En cada persona que comparte, que pregunta, que empieza a mirar su salud de otra manera.
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No es Normal Tour. No es normal lo que muchos han aprendido a normalizar.
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