Semana 1, 24-marzo
Olula del Río
(Almería)

Olula del Río: cuando la comunidad también cuida cómo respiramos
En Olula del Río, el NO ES NORMAL TOUR ha confirmado algo clave: cuando la comunidad se implica, la salud respiratoria deja de ser individual para convertirse en colectiva. Durante la jornada se realizaron 56 espirometrías, pero lo más relevante fueron los casos detectados y las historias que reflejan una realidad persistente: muchas personas siguen normalizando síntomas que no deberían serlo.
Un lugar donde la vida se comparte
Apenas 60 km separan Fiñana de Olula del Río, pero el viaje ya empieza a dejar huella. Tras dejar atrás Fiñana y recorrer los kilómetros que separan ambas localidades, el NO ES NORMAL TOUR ha llegado a Olula del Río con la sensación de que este viaje no solo avanza en distancia, sino también en conciencia.
Hoy hemos vivido una nueva parada del NO ES NORMAL TOUR, y si algo nos llevamos de Olula del Río es la sensación de estar en un lugar donde la salud no es solo una cuestión individual, sino una forma de vida compartida.
Nada más llegar, recorrimos el municipio junto a Miguel Torregrosa, responsable de comunicación del Ayuntamiento, que nos ayudó a entender el contexto en el que íbamos a desarrollar nuestra actividad. Con algo más de 6.000 habitantes, Olula sorprende por su dinamismo y por una identidad muy definida.
Especialmente, por su apuesta por la cultura.
El Museo Casa Ibáñez y el Centro Pérez Siquier reflejan una oferta cultural poco habitual para un municipio de este tamaño. Espacios que hablan de identidad, de cuidado y de una forma de entender el entorno que va más allá de lo cotidiano.
Un entorno que invita a cuidarse
Pero Olula del Río no es solo cultura. Es también movimiento. La Vía Verde del Almanzora, antigua línea ferroviaria hoy reconvertida en espacio para caminar, correr o ir en bicicleta, convierte el entorno en un lugar privilegiado para la promoción de hábitos saludables.
A esto se suma una infraestructura poco habitual: instalaciones deportivas municipales y varios gimnasios privados que refuerzan esa conexión con una vida activa.
Y hay una historia que resume mejor que ninguna otra el espíritu del municipio.
La iglesia construida en los años 70 con mármol de la zona no destaca solo por el material, sino por cómo se levantó: fueron los propios vecinos quienes la construyeron con sus manos.
No fue una obra encargada. Fue una obra compartida.
Cuando la salud sale a la calle
En ese contexto, desarrollamos nuestra intervención en el Parque de San Pablo, un espacio que el Ayuntamiento puso a nuestra disposición y que desde primera hora empezó a llenarse de vecinos.
Personas con curiosidad, con dudas o simplemente con ganas de participar.
A lo largo de la jornada realizamos 56 espirometrías, en un ambiente cercano, accesible y con una afluencia constante hasta última hora.
Pero, como siempre, lo importante no fueron solo los números.
Lo que empieza a hacerse visible
Nos encontramos con:
Casos de EPOC no diagnosticados
Pacientes con evolución desfavorable que habían normalizado su situación
Personas jóvenes con asma mal controlada
Y el testimonio impactante de un joven de 16 años con problemas respiratorios tras años de vapeo precoz
Historias distintas, con un mismo denominador común:
la normalización del síntoma
La tos persistente
La falta de aire
El cansancio
Síntomas que se integran en la rutina hasta dejar de cuestionarse.
Del dato a la acción
La neumóloga Ana Ampuero, del Hospital Universitario Torrecárdenas, y el doctor David de la Rosa, presidente de SEPAR, jugaron un papel clave durante la jornada.
No solo en la interpretación de pruebas, sino en algo más importante, convirtieron cada dato en una decisión.
A lo largo del día se realizaron numerosas derivaciones a Atención Primaria, activando procesos diagnósticos que, por distintos motivos, no se estaban produciendo.
Porque no se trata solo de medir. Se trata de activar.
Cuando la comunidad multiplica el impacto
Si algo marcó esta parada fue la implicación del entorno.
El Ayuntamiento facilitó el espacio y la logística, pero además se sumó un elemento diferencial: la colaboración activa de una farmacia local, que recomendó la participación de forma directa a sus pacientes.
Un gesto sencillo que explica gran parte de la afluencia. Porque cuando la comunidad se implica, el impacto se multiplica.
Lo que nos llevamos de Olula del Río
Nos vamos con algo más que datos.
Con la imagen del mármol presente en cada rincón.
Con el recuerdo de un pueblo que construye unido.
Y con la certeza de que la salud también se construye así: entre todos.
Esto sigue
Olula del Río ha sido una nueva parada.
Pero el objetivo sigue siendo el mismo, dejar de normalizar lo que no es normal y generar ese momento en el que alguien decide consultar.
Porque respirar bien no debería ser una excepción.
Súmate a la conversación
Este proyecto no se construye solo en cada parada.
También se construye en cada conversación que continúa fuera de ella.
En cada persona que comparte, que pregunta, que empieza a mirar su salud de otra manera.
Si quieres seguir el recorrido, conocer las próximas paradas o entender mejor qué está pasando en cada municipio:
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No es Normal Tour. No es normal lo que muchos han aprendido a normalizar.
Ayuda a que más personas se hagan la misma pregunta
Porque a veces, el primer paso no es hacerse una prueba, es dejar de normalizar lo que sentimos y sabemos que no es normal.
Un movimiento
que crece ciudad a ciudad
Impacto
- Personas
atendidas - 0+
- Espirometrías
realizadas - 0+
- Derivaciones a
atención primaria - 0+