Respirar bien no es un lujo, es salud.

Durante nuestra parada, transformamos la plaza en un espacio dedicado al bienestar pulmonar para recordar que síntomas como la tos diaria o el cansancio al caminar no deben normalizarse.

No es normal tour Llegó a:

Un movimiento
que crece ciudad a ciudad

Impacto

Personas
atendidas
0+
people
Espirometrías
realizadas
0+
spirometry
Derivaciones a
atención primaria
0+
machine

Semana 3, 20-abril

Zafra

(Badajoz)

Zafra

Zafra: donde la historia, la comunidad y la salud se dan la mano

El NO ES NORMAL TOUR llega a Zafra, un enclave histórico marcado por su papel como punto de encuentro entre territorios y culturas. En la Plaza Grande, y gracias a la colaboración del Ayuntamiento, el centro de salud y profesionales locales, se han realizado 49 espirometrías en un entorno accesible y cercano.

La jornada ha estado marcada por la implicación sanitaria, la diversidad de perfiles atendidos y el valor de las historias individuales, que reflejan cómo muchas personas conviven con síntomas respiratorios que han aprendido a normalizar. Más allá de los datos, Zafra deja una idea clara: generar conciencia sin culpa es clave para impulsar el cambio en salud respiratoria.

Hoy, 20 de abril, el NO ES NORMAL TOUR ha hecho parada en Zafra tras recorrer aproximadamente 180 kilómetros desde Valverde del Camino, superando ya los 1.900 kilómetros desde Barcelona, pasando por Madrid y recorriendo Andalucía de este a oeste. Una cifra que sigue creciendo, pero que, como siempre, va mucho más allá de la distancia.

Zafra se percibe desde el primer momento como un referente dentro de su geografía. No solo por la belleza de su arquitectura o por sus plazas centenarias, sino por esa sensación de centralidad que transmite: un punto de encuentro histórico entre rutas, comercio y cultura.

Tradicionalmente, ha sido un enclave clave en las conexiones entre España y Portugal, así como entre el norte y el sur del oeste peninsular. Esa vocación de cruce de caminos sigue viva hoy, no solo en su actividad económica, sino también en su identidad. Pasear por sus calles es entender que aquí han ocurrido muchas cosas… y que siguen ocurriendo.

La arquitectura medieval, perfectamente conservada e integrada en la vida actual, no es solo un elemento estético. Es una presencia que recuerda, con una solemnidad tranquila, la importancia que este municipio ha tenido a lo largo de la historia.

La acogida por parte del Ayuntamiento ha estado a la altura de ese contexto. Desde primera hora de la mañana iniciamos un paseo especialmente inspirador junto a María del Mar Solera, concejala de Sanidad y enfermera, y la doctora Maite Calderón, nefróloga y directora del Museo de la Historia de la Medicina y de la Salud de Extremadura. Ambas nos ofrecieron una visión complementaria de Zafra: su papel histórico como centro de comercio y la intensa actividad actual en promoción de la salud, especialmente a través de programas que fomentan el asociacionismo entre pacientes.

La instalación en la Plaza Grande fue especialmente sencilla y cómoda, gracias también a la colaboración del hotel que preside la plaza, que facilitó sus instalaciones para que nuestras neumólogas pudieran atender a los ciudadanos bajo los soportales, en un entorno protegido y accesible.

A lo largo de la jornada contamos con una gran implicación del Centro de Salud Zafra 1, gracias a la coordinación del doctor Leandro Fernández y al apoyo de una enfermera con experiencia en espirometrías que, además, trabajaba con el mismo equipo que utilizábamos en la carpa. Esto permitió una dinámica de trabajo especialmente fluida.

Durante la jornada se realizaron 49 espirometrías, con una alta capacidad de resolución en el propio punto de atención.

Como en cada parada, los datos importan, pero las historias son las que realmente explican lo que está ocurriendo.

Hoy hemos visto ejemplos especialmente inspiradores. Personas con discapacidad intelectual que se han acercado con interés por su salud y han realizado pruebas con total validez clínica. Personas con discapacidad física que han demostrado que estar en silla de ruedas no es una barrera para cuidar su salud. Profesores de trompeta que reflejan, en su propia capacidad pulmonar, el impacto positivo de determinados hábitos.

Y también fumadores con largas trayectorias, algunos de más de 40 años, que se han emocionado al comprobar que su capacidad pulmonar todavía era buena. Personas que, con 50 o 55 años, entienden que aún están a tiempo de cambiar, no solo por ellos, sino también para ser ejemplo para sus hijos y futuras generaciones.

Hoy, quizá más que otros días, hemos dedicado tiempo a algo fundamental: trabajar la conciencia sin culpa.

Recordar que nuestros hábitos de salud no definen quiénes somos, sino que son una parte de nuestra vida que podemos cambiar. Alejar la culpa permite construir desde el respeto y el autocuidado, no desde la penalización. Porque la motivación basada en el reproche rara vez se sostiene en el tiempo, mientras que la que nace del cuidado personal tiene muchas más posibilidades de perdurar.

En conversaciones con el doctor Leandro, reforzamos una idea clave: centrar la mirada en la parte más vulnerable de la persona no la fortalece, sino que puede debilitar su capacidad de cambio. Frente a ello, recuperar las palabras del doctor Agustín Valido cobra todo el sentido: no hay un número límite de intentos para dejar de fumar, y nuestra responsabilidad como profesionales es seguir creyendo en la persona, incluso cuando ella misma duda.

Porque acompañar es también sostener esa confianza.

La jornada se cerró con una visita al impresionante Museo de la Historia de la Medicina y de la Salud de Extremadura, un espacio que ofrece una visión completa de la evolución de la medicina.

Nos vamos de Zafra con aprendizaje, con asombro y con un profundo respeto por una ciudad que combina historia, cultura y compromiso con la salud de su población.

Y seguimos camino hacia Villanueva de la Serena, con la sensación de que cada parada no solo suma kilómetros, sino también conciencia.

Porque, una vez más, lo hemos comprobado aquí: no es normal respirar mal.

Súmate a la conversación

Este proyecto no se construye solo en cada parada.

También se construye en cada conversación que continúa fuera de ella.

En cada persona que comparte, que pregunta, que empieza a mirar su salud de otra manera.

Si quieres seguir el recorrido, conocer las próximas paradas o entender mejor qué está pasando en cada municipio:

Porque a veces, el primer paso no es hacerse una prueba. Es dejar de normalizar lo que sentimos.

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